Bello y Bestia soy

Bueno, mogollón sin actualizar, pero es que, de veras, ¡no tengo tiempo para nada! Entre la autoescuela, el trabajo, y la Escuela Oficial de Idiomas, no paro por casa, pero bueno, aprovechemos este momento de apatía y hastío dominical para hacer una entradilla en condiciones.

 

Veamos…

 

Hace más de dos semanas fui a ver a Travis en directo. ¡Qué buenos son, y qué guapo es Fran Healey! Estaban cargadísimos de energía, muy simpáticos y estuvieron tocando durante dos horazas, como unos campeones. Quien quiera ver las fotos que hice, puede hacerlo en mi Flickr.

 

En el puente del día de esta nuestra patria me fui a Lyon a visitar a Melinka y Dani. Qué bonito todo. La verdad es que cada vez que uno sale fuera de España se da cuenta de lo poco europeo que es nuestro país. En todos los paises que he estado, el carril-bici es una realidad en todas las calles, hay más bicis que coches. La gente es civilizada, la oferta cultural es mucho mayor, y ahora que he estado con gente que está viviendo allí, encima descubres que la calidad de vida es mejor, los sueldos más elevados, los alquileres más bajos, los precios iguales (que parece que aquí no nos queremos dar cuenta de que tenemos precios totalmente europeos y salarios totalmente africanos) y los trabajos, dignos, donde las empresas se molestan en mimar a sus empleados y no tratarlos como mulos.

Un día de los que estuvimos allí nos acercamos a Ginebra, y bueno, pues Suiza, tres cuartas partes de lo mismo que Francia, así que, realmente te hace plantearte qué demonios hacemos aquí, y te dan ganas de pasarte el arraigo por el forro de los cojoncillos y largarte a la Cochinchina, que seguro que incluso allí se vive mejor que aquí.

 

La semana de vuelta al curro después del puente, pues eso, asquerosita, para variar. Y esto me lleva al gran dilema de mi actual vida:

 

Curro de mozo de almacén en una fábrica, trabajo, evidentemente, nada tentador ni satisfactorio. El gran problema reside en que por muy asqueroso y frustrante que sea este trabajo, me permite, salir a las 3 y media de trabajar, ganar 1200 euros al mes, tengo 15 pagas, todo agosto de vacaciones, toda la Semana Santa, la semana de navidades y todos los puentes libres y lo tengo a 10 minutos de casa.

Lo que nos lleva a lo de “haz algo que te guste o te haga sentir más realizado”. Entonces, volvemos a lo de siempre; yo siempre he querido estudiar música, desde los 18 años llevo yendo a la misma escuela de música a informarme de cursos y precios año tras año, que yo creo que la mujer de la recepción ya me conoce y todo, pero todos los años encuentro alguna excusa para justificarme y hacer algo que sea más correcto que luego nunca acabo y no atreverme a ser fiel a lo que siento.

El trabajo de la fábrica me permitiría poder estudiar música, tengo todas las tardes libres y gano dinero más que suficiente, pero claro, si me meto en la escuela de música, significaría, con toda probabilidad, asumir que el trabajo de la fábrica ya va a ser per secula seculorum.

 

Esto nos lleva a “pues haz algo que te guste y que te pueda servir para algo”; entonces, pagué en julio la matrícula para un curso de un año en la mejor escuela de diseño gráfico de todo Madrid, si al final no la cancelo, pues empezaré a hacerlo en noviembre. Lo malo de esto es que, por un lado me siento traicionándome, es como decir que otra vez traiciono a mis ganas de ser músico por hacer algo que pueda ser más práctico. Y aparte la rabia conmigo mismo de no haber tenido de nuevo el valor de hacer lo que realmente quiero.

 

Por otra parte, pienso, “bueno, sólo es un año, puedo hacer el curso de diseño y luego meterme de cabeza en la música después de haber conseguido otro trabajo que no sea tan mierdero como la fábrica”, pero ese es el problema, el mercado laboral de este país y más en el campo del diseño, donde cualquiera que haya hecho un curso de 2 meses del INEM ya se hace llamar diseñador, pues aparte de lo complicado que está, sólo se consiguen trabajos con horarios surrealistas, diseñando etiquetas de champú, y ganando poco más de 700 euros al mes. Lo que te hace pensar de nuevo en largarte fuera de este país y, por otro lado, también pensar, “joder, si es que, lo que tengo ahora está realmente bien”. (sin mencionar que me permite meterme los viajes, conciertos, y caprichos que me hago y doy).

 

Por otro lado, mi abuela murió en abril, y me gustaría comprar la casa del pueblo, me costaría poco, unos dos millones de pesetas y lo que me costase adecentarla un poco. Es por puro sentimentalismo, no quiero que la casa en la que he pasado casi todos mis veranos desde canijo y donde se crió mi madre se convierta en una cochera (que es para lo que la quiere comprar una tipa del pueblo) y porque bueno, me parece una buena inversión. Pero claro, para poder comprarla volvemos a lo de siempre, hace falta dinero, y eso implica, chupar fábrica de nuevo.

Así que no sé qué hacer con mi vida, ¿seguir en este curro o dejarlo?, ¿música o diseño?, ¿comprar o no la casa? ¿quedarme en España o irme fuera?…

 

En fin… (comentarios y consejos admitidos)

 

En otro orden de cosas, este viernes fui a ver el musical de La Bella y La Bestia…. ¡Joooooooooooooo! ¡Qué bonito! Es mi película preferida de Disney, pero aun así, jope, es brutal y todo está tan bien hecho… qué bonito todo y qué pechá a llorar que me metí cada vez que sonaba alguna de mis canciones preferidas. Si es que soy un sensiblero.

 

Y ayer estuve en casa de mi hermana, celebrando el cumple de mi cuñado y se me ocurrió llevarme la Wii. Hay que ver qué bien están montándoselo los de Nintendo con esto, para muestra un botón:

 

mi hermana y la novia de mi padre dándose de bofetadas con el boxeo del Wii Sports

 

Ayer pude ver con mis propios ojos a gente por encima de los 50 (y los 60) dando botes, saltos, bofetadas, berridos y de todo delante de la tele y no era viendo el fútbol. (ver para creer).

 

Y bueno, por lo demás, nada nuevo. (no quiero ir mañana a trabajar, sob sob sob)

 

 

 

4 comentarios en “Bello y Bestia soy

  1. Pingback: Nintendo Wii Zone » Bello y Bestia soy

  2. Dificiles preguntas planteas… en fin, soy de los que dice que no le gusta dar consejos.. para salir con uno al momento, jejeje.
    en tu situación, posiblemente me quedaría en el curro de la fábrica, porque tiene un horario que te permite dedicarte a lo que quieres… y me parece que lo que quieres es dedicarte a la música!!!

  3. Joer menuda encrucijada filosófico-existencial.
    Si yo estuviera en tu lugar… compraría la casa sin dudarlo, el ladrillo es una inversión segura. Me kedaría con el curro del almacén que pa lo ke es España está bien pagao, y me dedicaría la música por las tardes para sentirme realizado. Y en cuanto a irme de España, si tuviera otra edad y otras energías, lo haría con los ojos cerraos 🙂
    Un beso!

  4. Ay, lo preocupado que me tenías, que el otro día estuve a punto de llamarte por teléfono, que me daba miedo que no estuvieras bien, tanto tiempo sin actualizar!!! :-S

    La de veces que habremos comentado este tema, hay que ver. Yo te he dicho siempre que es algo especialmente complicado y que es mejor no dar consejos al respecto porque no hablamos de un catarro: hablamos de un sueldo, unos gastos y demás. También te digo que dedicarte a lo tuyo no es sinónimo de estar contento en el trabajo (mírame a mí) y mucho menos de sentirte valorado en él (mírame a mí x 2) por mucho que creas que estés plenamente capacitado (mírame a mí x 3) e incluso te sientas -sé que suena muy de sobrado, pero lo que es, es- por encima de muchos de tus compañeros (mírame a mí x 4). Pero claro, los trabajos que queman, tipo el tuyo, pues terminan siendo muy puñeteros. Sobre todo porque te haces sueldodependiente, y ya no puedes pasar a ningún sitio donde ganes menos. Así que vamos a decir que tu historia es bastante enrevesada y tiene difícil solución.

    Yo me lanzaba a lo del diseño gráfico, que siempre te ha gustado y (aunque no te lo creas) tienes muy buena mano con los dibujos. Eso sí, me planteaba ahorrar un poco para cuando tengas que pasar de mozo fabricante a diseñador gráfico, porque igual pasas un poco de apuro durante unos mesecillos.

    La otra opción es echarse un novio rico que te mantenga.

    Y lo de la casa de tu abuela… pues la verdad es que es normal lo de que quieras conservarla, pero a veces las cosas son así. Mis abuelos tenían una en Galicia que a mí me encantaba y era preciosa y terminó siendo vendida, derruida y han construido una urbanización (tenía muchísimo terreno, que de eso en Galicia sobraba) 😀 Eso sí, que te quede claro de inversión segura el ladrillo no tiene nada, no hay más que ver lo mal que está el mercado en los últimos meses: se desploma en breve, y no te fíes de los que dicen que eso no pasará nunca, porque cuando vengan los impagos de las hipotecas (de momento sólo se han dejado de pagar los créditos de las Visas, pero todo llegará, todo llegará) ya veremos si bajan o no. Es Economía de Primero.

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