Hervé Joncour entró enLavilledieu nueve días más tarde. Su mujer, Hélène vio desde lejos la carroza que subía por el paseo arbolado de la villa. Se dijo que no debía llorar y que no debía huir. Bajó hasta la puerta de entrada. la abrió y se detuvo en el umbral. Cuando Hervé Joncour  llegó hasta… Seguir leyendo